VESTIRME PARA UNA BODA PASADOS LOS SESENTA

Vestirme para una boda pasados los sesenta puede ser una frase ya en desuso debido al cambio experimentado, y ¡gracias a dios! porque las mujeres ya no nos etiquetamos por edades, nuestra mente ha cambiado para bien, y se disfruta de la vida de otra manera. Para el año 2020 que es pasado mañana, habrá una población femenina de 500 millones, mayor de 60 años. Este dato debería de ser importante para los fabricantes de ropa y no pensar solo en las consumidoras jóvenes y en las abuelitas.

Foto de Carmen Lomana como ejemplo de estilo
Foto obtenida de la revista vanitatis. Carmen Lomana como ejemplo de elegancia, de edad indefinida.

A pesar de todo esto muy pocas mujeres tienen la suerte de conservar un aspecto 20 años más joven, las hormonas son las que son y siempre se sufre algún cambio que nos limita y condiciona a la hora de vestirnos.

En este post vamos a dejar nuestra opinión por si a alguien le puede interesar y ademas le apetece leerla.

La regla número uno, es llevar un buen sujetador, y si eres de las que estás pensando que tu no, porque ya se encargó tu cirujano de arreglar ese detalle, te diría que también, porque cada vez está menos de moda lo artificial y tendríamos que disimularlo en lugar de potenciar, a no ser que tengas un chasis de 10 y no se noten diferencias entre lo arreglado y lo natural. También existen en el mercado fajas remodelantes pero os aseguro que milagritos no hacen y algunas mujeres no las aguantan cuando comprimen en exceso.

Otra regla de oro es tapar la zona de la axila, casi nunca está medianamente presentable. Para los escotes en la espalda, tan de moda últimamente tenemos que estar seguras si nuestra espalda está presentable, es decir, libre de granitos, bien hidratada y sin manchas en la piel, preocupándonos también de no enseñar un milímetro de ropa interior.

En las bodas de noche, si no estás acostumbrada al vestido largo, y te ves rara, yo  aconsejo ir de corto, pero no excesivamente corto, por media rodilla está perfecto; el traje largo a partir de una cierta talla, hace mayor, y si os fijáis casi siempre en las bodas van de largo las jóvenes, y de corto las mujeres de más edad.

Otro detalle a tener en cuenta son los colores, porque el color negro envejece, aunque se puede sustituir por el azul marino, y los claros dan luz al rostro. Con los estampados hay que tener algún cuidado, el estampado animal y el blanco y negro es mejor evitarlo.

La ropa a una cierta edad, deberá ser de calidad, la fast fashion en jovencitas no se aprecia como tal, y están siempre estupendas, pero a partir de cierta edad se ve cutre, a no ser que seas una gran experta en moda y sepas elegir muy bien.

Las joyas, hay que dosificarlas, elegirlas de la forma más sutil que podamos y prescindir de ellas lo más posible.

Un ejemplo de elegancia a estas edades para mí es Carmen Lomana, pero ser como ella requiere un sacrificio al que no todas estamos dispuestas a realizar, porque según ella, a los veinte años decidió no comer nada frito, y parece que lo cumplió a raja tabla. Pero quien se resiste a comerse unas croquetas de marisco, una tortilla de patatas o un chocolate con churros en algún momento.

Como siempre digo, esta es una opinión subjetiva, y como dicen el las películas, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

En Ludovica y yo, te podemos aconsejar como ir vestida a la boda de tu hija o de tu nieta de la forma más elegante.

Pídenos cita en el 698165089, o en el correo atelier@ludovicayyo.com Atelier en Vigo Ludovica y yo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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